Ansiedad de Separación
Para la mayoría de los padres, el dejar a sus pequeños en un nido puede ser inquietante tanto para ellos como para sus hijos/as, sobretodo si es la primera vez que lo hacen, y, a causa de este temor y preocupación, puede surgir la ansiedad de separación, la cual es normal en el desarrollo de un niño y en esta etapa.
En los primeros años de la vida de un niño, las despedidas con llantos y rabietas son habituales. El entender lo que siente su pequeño, y el que ustedes como padres dispongan de técnicas de afrontamiento puede ayudarlos a poder sobrellevar esta etapa con normalidad y calma.

Lo más común es que los padres sientan más ansiedad al separarse de sus hijos que ellos mismos, sólo que también les trasmitimos muchas veces esta emoción sin querer.
Los bebés se adaptan a diversos cuidadores siempre que satisfagan sus necesidades. Entre los 4 y 6 meses de nacidos, los bebés van desarrollando el sentido de permanencia de un objeto, en donde comienzan a darse cuenta que las cosas y personas existen aunque ellos no puedan verlas, no entienden aún el concepto del tiempo y por ello podrían no saber si la persona regresará y pueden alterarse o sentirse inquietos por su ausencia.
Llegando a los 8 meses y al año de edad, los niños son más independientes pero aún tienen inseguridad al separarse de sus padres; aquí es donde se desarrolla la ansiedad de separación (pudiendo variar la edad dependiendo del niño), y los pequeños pueden estar nerviosos o alterados cuando sus papás intentan retirarse del lugar donde están. Por ello, los pequeños pueden tener reacciones de llanto, se aferran a sus padres y se resisten a que otra persona los atienda.
Otros niños pueden desencadenar ansiedad por separarse de sus padres si atraviezan por algún acontecimiento estresante como un nuevo cuidador o su forma de cuidarlos, si llega un nuevo miembro a la familia, mudanzas o tensiones en casa o dinámica familiar.
¿Cuánto dura la ansiedad de separación?
Puede variar dependiendo de cada pequeño y de cómo colaboren o respondan sus familiares ante ella o del temperamento del niño. Mayormente dura desde la primera infancia y durante los años de primaria.
Cuando esta ansiedad interfiere con las actividades de un niño ya mayor, podría indicarnos que éste presenta un trastorno de ansiedad y sería ideal llevarlo donde un especialista para que realice las evaluaciones y tratamiento pertinente.
Si la ansiedad de separación aparece de repente en un niño ya mayor, éste podría ser un indicador de que exista otro problema mayor como el bullying o maltrato y también debería verse con un especialista para que puedan ayudarlo lo más pronto posible.
¿Qué sentimientos podría causar la ansiedad de su hijo?
Para algunos padres es agradable el sentir que su pequeño le corresponde con ese apego que siente por usted, pero a su vez se puede sentir culpable por querer estar un rato a solas o haciendo sus cosas como persona individual que es, dejando a su pequeño con un cuidador (muy aparte de su rol de padre o madre); en este punto, podría sentirse agobiado por la atención que su pequeño le demande.
El que su pequeño no quiera que se vaya de su lado es buen signo de un establecimiento de apego saludable entre ambos; luego de un tiempo su hijo recordará que así se vaya, volverá luego, quedándose tranquilo mientras usted esté separado de él. Aquí también damos oportunidad para que el pequeño desarrolle sus habilidades de afrontamiento e independencia.

¿Qué podemos hacer?
- Hacer las despedidas más fáciles (ya sea en casa o en alguna institución).
- Intente no llevar a su pequeño a una guardería o nido entre los 8 meses y 1 año de edad.
- Practique con su pequeño el estar separados y poco a poco preséntele personas y lugares nuevos.
- Si es la primera vez que llevará al pequeño a una guardería o nido, llévelo antes para que conozca el lugar; y si hay un cuidador nuevo, preséntelo antes.
- Manténgase en calma, confíe en las profesionales de la institución, ya ellos han pasado por esta etapa y tienen la preparación adecuada.
- Cree un ritual de despedida en donde pueda decirle adiós agradable y cariñosamente.
- Sea firme y no vacile en decirle adiós con una sonrisa antes de retirarse. Esto le dará la seguridad a su pequeño que lo está dejando en un lugar el cual ustede también confía.
- Asegúrele que volverá y explíquele el tiempo (por ejemplo, vengo después del almuerzo a recogerte).
- Si lo recogerá otro familiar, de preferencia dígaselo antes y explíquele el por qué.
- Al irse, si nota que su hijo llora, no regrese, ya que así sólo empeorará las cosas así como el tiempo de adaptación.
- Cumpla sus promesas (siempre, en casa también), si cree que no podrá comprometerse es mejor no prometer. Esto es importante para que su hijo desarrolle confianza.
RECUERDE: Sólo se trata de algo temporal y usted es el que más puede apoyar a su pequeño para pasar esta etapa con total normalidad
Esta fase pasará tanto en usted y en su pequeño. En su mayoría se superan sin necesidad de recibir apoyo psicológico. Pero si ve que ya es demasiado y pasa buen tiempo y su niño ya es mayor debe llevarlo a evaluación.
